GUERRERO Y LA EDUCACIÓN

*GUERRERO Y LA EDUCACIÓN*

“En la construcción de la paz, influye el rendimiento eficaz de las instituciones”. Gianfranco Pasquino.

*Por Efraín Flores Maldonado**

El tema no sólo es histórico, sino también actual y de infinito horizonte en el provenir de la nación y de Guerrero. El proceso educativo siempre ha sido vital por su complejidad y sobre todo por la esperanza que significa para el desarrollo de una sociedad rezagada en la modernidad. Sin duda en el terreno educativo, la mayor parte de nuestros gobernantes han puesto su mejor esfuerzo y empeño; los menos se han olvidado de la enseñanza y en ocasiones han depredado con cinismo sus finanzas. Algunas de nuestras lastimosas realidades emergen con una visión crítica de la acción gubernamental nacional y del Estado. En la radiografía, podemos observar con lupa temática logros, insuficiencias y pendientes. Entre lo positivo está el hecho de cubrir salarios de las estructuras educativas y los docentes en todos los niveles; el avance gradual de la calidad educativa y negociaciones con grupos institucionales y beligerantes al interior de la SEG, para recuperar espacios públicos para el hecho educativo y el tránsito urbano. Entre los pendientes en el estado de Guerrero, tenemos el reto de ingresar al FONE de la SEP a trabajadores y docentes que estando a su servicio, cobran su salario con recurso del Estado; también está entrampada la entrega de plazas y salarios a quienes han concursado y obtenido una plaza y una promoción federal cumpliendo la normatividad.  Creo que en esta crisis del sector educativo en el país y en Guerrero, han influido ineficiencias y corruptelas, tanto del bando opositor como del institucional. Para evitar la explosividad de la crisis, urge una mano diestra para contener, concertar y resolver los conflictos en permanente crecimiento. Más allá de la estrategia educativa de los gobiernos nacional y estatal, debemos reconocer que la inestabilidad e ingobernabilidad, palpitante en la SEP y en la SEG, exige con urgencia un golpe de timón, reestructurando esa inmensa secretaria. He contabilizado más de 160 mandos principales y medios, que burocratizan a la SEG y amenazan con paralizarla. Una estructura menor y más eficiente urge en el sector educativo; mandos competentes y el más alto nivel académico y experiencia, desde jefes de departamento para arriba. También urge una estocada profunda, visible y sensible a la añeja corrupción que en la SEG persiste, revive y sobrevive. Todos los niveles educativos están urgidos de calidad académica de los mandos estructurales. La calidad en los aprendizajes es otro tema impostergable, ya que, por esa vía, puede existir un fértil camino para maximizar la eficacia educativa y recuperar la gobernabilidad en las escuelas. Debemos advertir en México y Guerrero que, como bien lo dice el exministro de cultura de Francia, Jacques Delors “la educación encierra un tesoro” con la existencia de directivos y docentes con experiencia y honestidad. Pero debemos mejorar porque, una parte importante de la inestabilidad política del Estado, está siendo generada por los grupos justamente inconformes y la que propician las propias estructuras educativas. Sin estabilidad, ni calidad en la educación, no habrá Estado… ni nación. **Doctor en Ciencias de la Educación*