“ POLITICA Y DINERO”.

“POLITICA y DINERO”.

RAMÓN SOSAMONTES H.

 

Un estudio de la OEA titulado “Política, Dinero y Poder: Un dilema para las demócratas de las Américas” (ed. 2011), nos dice que “el dinero y su poder pueden desvirtuar la voluntad del pueblo; pueden alterar la competencia electoral; sobornar, dictar políticas publicas, tornar frágil a la democracia… .El edificio democrático puede derrumbarse si el voto se decide mas como resultado del dinero gastado en propaganda política masiva o por el que aportan compromisos electorales ”.

 

En la política mexicana, también mundial, siempre ha existido una vinculación entre el dinero y la política. Las leyes están hechas de tal modo que sin este no se hace trabajo público; sin publicidad no se ganan elecciones, “para sondear a la opinión pública, para atraer a sus partidarios a las urnas, para persuadir a los indecisos” (idem).

 

Hemos llegado al grado de la necesidad del financiamiento oficial y por fuera a los partidos incluso para que estos existan.

 

Es tal la influencia del dinero que pasan a segundo lugar los derechos en una sociedad, en los goces efectivos de los derechos civiles, políticos y sociales para todos los individuos, privilegiando el interés de grupo, partido y sus privilegios. Poniendo por delante las políticas impositivas para “X” proyecto, su proyecto del partido o personaje.   

 

Incluso ante fenómenos sociales como los que hemos vivido en las elecciones del ing. Cuauhtemoc Cardenas en 1988 para la presidencia y después en 1997 cuando gano en la CDMX la jefatura de gobierno o las de Andres Manuel Lopez Obrador en 2006 y 2018 se han necesitado recursos, y vienen estos mas cuando se ve que van a ganar.

 

A la vez que también se puede vencer al dinero con estos fenómenos políticos.

 

Ante el dinero las ideologías no pesan ni existen, sino la búsqueda del poder con el apellido que se les ponga.

 

El dinero en la política y en el poder en America Latina se volvió a sentir después de vivir mas de 20 años en democracia. Los errores  de los gobiernos, frivolidades, y falta de liderazgos tuvieron que usar  mas  dinero para permanecer en el poder, creando  las condiciones para  que surgiera el autoritarismo, de cualquier signo, mas cuando desde La Casa Blanca animaban  para ello. 

 

De los errores de los gobiernos democráticos que menciono,  se ha dicho sin sustento que a partir del triunfo de Lula Da Silva, dirigente de izquierda, obrero, democrático y anti-neoliberal   en Brasil, se “legitimo” el aceptar aportaciones de empresas brasileñas para que se ganaran  elecciones en America Latina.

 

Con la derrota de Donald  Trump y victoria de Joe Biden y  Kumala Harris en Estados Unidos, estas tentaciones pueden alejarse y fortalecer la idea de que nuestro continente y otros no caigan en el autoritarismo. Qué impere la democracia. Elecciones libres y transparentes, organizadas por instituciones no gubernamentales, sí del Estado, no de los gobiernos. Que sea una persona, un voto y no el clientelismo y las obras publicas y programas sociales al servicio de partidos oficiales los que decidan las votaciones. Evitar dice la OEA, que los Estados esten al servicio de los partidos oficiales. (Pag. 50)

 

 

  1. Cosas de la vida : Esto dicen, en la política el que cae en desgracia frente al nuevo poder se encuentran todos los hombres. ! Si hay la orden de encontrarle glándulas mamarias a las serpientes, se encuentran en demasía¡. A un elefante lo obligan a aceptar que es un conejo o viceversa. Y mientras alegas y pruebas que no es así, ya te tiznaron con las infamias, sofismas, te juzgaron y sentenciaron y la gente se lo creyó, hasta que la rueda de la fortuna vuelve a dar el giro de abajo a arriba. Así se vive en la política: la guillotina funciona hasta que los mismos que lo ordenaron son guillotinados. En Iguala hay varios casos en esa situación.